San Juan, P.R. (Lunes, 28 de septiembre de 2009) La Coalición Ciudadana en Defensa de la Familia (mejor conocida como C.C.E.D.F.A.) se une a varios grupos de ciudadanos en la demostración de apoyo al Honorable Carlos Chardón Secretario del Departamento de Educación por su determinación de retirar libros y mate- riales obscenos y pornográficos, para evaluar el asunto. Chardón también retiró la carta circular que proponía homosexualizar a los estudiantes, con una definición equivocada de género. Sin embargo, ante la contumaz corrupción del personal involucrado en esta conducta, esto amerita mucho más que una evaluación.
Los activistas sexuales que pululan dentro del sistema educativo tienen un plan de pervertir y confundir, no sólo exacerbando la lascivia, sino que pretenden crear una imagen repulsi- va del sexo entre un hombre y una mujer. El Departamento no tuvo ninguna sensibilidad hacia aquellos niños que son víctimas de tales estilos de vida y tienen que revivir sus heridas emocionales. ¿Se imagina una niña que haya sido víctima de violación, y cuando llega a la escuela debe recrear la agresión vivida? Y además se le instruye a que se deleite porque eso es literatura?
En el 2006, NOTI UNO, dio la voz de alarma y denunció, el libro “Quiero Saber”, que fuera distribuido en el nivel elemental. El entonces Secretario de Educación, Rafael Aragunde, dijo que lo retiró. Lo cierto es que nadie investigó la extensión de este acto de corrupción, malversación de fondos públicos y plan de perversión de nuestros menores. Ni se decomisaron aquellos materiales. Ahora aparece que la extensión de material nocivo para menores es aún mayor, donde se han beneficiado con contratos y se malversado fondos públicos en la adquisición de material obsceno y nocivo para menores.
Contrario a su deber ministerial en ley, el Departamento de Educación usa material que exalta el placer por la violen- cia sexual contra la mujer y en particular contra la autoridad de las figuras materna y paterna, denigrando cada vez más la figura materna. Los hogares estables y aquellas madres que crían solas, hacen un gran esfuerzo por cuidar de sus hijas e hijos, ante la lamentable violencia callejera contra la mujer. Sabido es que los menores que provienen de hogares donde son expuestos a la violencia sexual, sufren serias alteraciones en su personalidad, salud física y mental. Ahora el estado obliga también a TODOS los menores a vivir los traumas emocionales y el salvajismo sexual, contra la mujer, mediante lecturas pornográficas.
Fuente: Alerta CRISTIANO #33 (www.alertacristiana.org)